Cuando me siento en una mañana soleada como ésta, en mi silla del ordenador, calentado por el rubicundo, y solo, y llega esa extraña sensación de placer y de confianza. Aquí sé todo lo que me espera…. Y me espera, ahí, tras la puerta, la calle. Y un terror cobarde, e inmune a la diligencia, se apodera de mis miembros ante la alternativa segura de observar estúpidos, ignorantes, comediantes,
apocados, seguros de una sombra, mentirosos compulsivos, arrolladoras señoritas de la banalidad, engreídos que creen saber algo, codiciosos que creen tener algo….en fin que no sé si es cobardía o instinto de supervivencia o exceso de espíritu crítico o que por fin vivimos en el mejor de los mundos posibles, como dice ahora Punset, pero está poblado por los seres más torpes y confusos….y será por la inmensidad de sus conocimientos, o será porque ha dejado de valorarlos, o será porque ya no saben qué valorar?????? Y ahora me voy a la calle…a ver si cambio algo
miércoles, 23 de noviembre de 2011
martes, 15 de noviembre de 2011
¿Concesiones?
Perdonad que me entrometa
En el saco incabal de vuestras
Tramadas sensaciones de veracidad.
Un día un sentimiento habló
Y escuchamos atentos.
Caían rayos, estremecían las luces,
Y el cielo poblado
No era ningún impedimento.
Cambiamos impresiones nostálgicas
De un querer ser
Que éramos en ese momento.
Impreciso y torpe espacio
Irretuvible en mis manos de ciego.
Sigo pensando en lo incabal
Da atracar el corazón
Con excusas de pena y llanto
Con lo bella que es la vida.
Con lo bello que es amar.
Con lo simple que somos
Cuando llega ese supuesto.
Y pensareis es bipolar, éste,
Que tanto presume de llagar y penar.
Que en verdad pena a veces.
Qué sería de mi sin ti, sombra tatuada
En el constante renacimiento de mi ser,
Expresión pristina de mi sonrisa.
Caigo en la cuenta de lo perdido
Que soy en unas pestañas de azahar.
En clásicas perlas y marfil.
En estremecedores copos de nieve
Que calientan los asientos.
Te perdono tus lamentos,
Porque perdonaría cualquier cosa tuya,
Porque soy un intruso en tu corazón,
Y vengo a acabar para siempre
Con tus dudas y tristes despertares.
Con tus incertidumbres,
Y con cualquier complejo,
Con tus incógnitas.
Aplacar tus males.
Llana, lejana, en movimiento,
Sé pintarte con cualquier lápiz
Que saque de mi alma.
Y lo que más me apetece
Es esgrimirte un beso,
En ese rostro que pinto el cielo,
Para que yo pudiera ver.
Y pintar, y escribir, y…
…todo lo demás.
En el saco incabal de vuestras
Tramadas sensaciones de veracidad.
Un día un sentimiento habló
Y escuchamos atentos.
Caían rayos, estremecían las luces,
Y el cielo poblado
No era ningún impedimento.
Cambiamos impresiones nostálgicas
De un querer ser
Que éramos en ese momento.
Impreciso y torpe espacio
Irretuvible en mis manos de ciego.
Sigo pensando en lo incabal
Da atracar el corazón
Con excusas de pena y llanto
Con lo bella que es la vida.
Con lo bello que es amar.
Con lo simple que somos
Cuando llega ese supuesto.
Y pensareis es bipolar, éste,
Que tanto presume de llagar y penar.
Que en verdad pena a veces.
Qué sería de mi sin ti, sombra tatuada
En el constante renacimiento de mi ser,
Expresión pristina de mi sonrisa.
Caigo en la cuenta de lo perdido
Que soy en unas pestañas de azahar.
En clásicas perlas y marfil.
En estremecedores copos de nieve
Que calientan los asientos.
Te perdono tus lamentos,
Porque perdonaría cualquier cosa tuya,
Porque soy un intruso en tu corazón,
Y vengo a acabar para siempre
Con tus dudas y tristes despertares.
Con tus incertidumbres,
Y con cualquier complejo,
Con tus incógnitas.
Aplacar tus males.
Llana, lejana, en movimiento,
Sé pintarte con cualquier lápiz
Que saque de mi alma.
Y lo que más me apetece
Es esgrimirte un beso,
En ese rostro que pinto el cielo,
Para que yo pudiera ver.
Y pintar, y escribir, y…
…todo lo demás.
viernes, 4 de noviembre de 2011
Nuevo poema
Tuve una larga sonrisa indecisa
Que preludiaba vacaciones de ti.
Que me atrapaba cálida por aquí.
Por la cara más o menos imprecisa
Del devenir de putas y poetisas
Que se escaparon del foco del allí.
Rostros perdidos de rotos maniquís,
Estrellas engullidas a toda prisa.
Agujeros negros masivos, sin ojos,
Sin boca, ni lengua, que gesticular.
Tragando sólo el irrefrenable pasar
De mentiras y trasiegos cortos,
De la “exquisita” masa de la masa,
Del imperdonable rubor del orto.
Que preludiaba vacaciones de ti.
Que me atrapaba cálida por aquí.
Por la cara más o menos imprecisa
Del devenir de putas y poetisas
Que se escaparon del foco del allí.
Rostros perdidos de rotos maniquís,
Estrellas engullidas a toda prisa.
Agujeros negros masivos, sin ojos,
Sin boca, ni lengua, que gesticular.
Tragando sólo el irrefrenable pasar
De mentiras y trasiegos cortos,
De la “exquisita” masa de la masa,
Del imperdonable rubor del orto.
Vete a la mierda
Cuatro hermosos meses pasaron
al cariz inconstante de tu cariño,
Vimos y tocábamos como niños,
Jugábamos y escandalizábamos.
Tus risas eran mías, y entre ambos,
Derrotábamos mareas y guiños.
No encontrabas abrigos de armiño
Porque querías y cosías mis brazos
Para pintarte abrigos y sábanas;
Porque contabas enormes ganas
De verme y disfrutarme cada día
Y yo no era menos cuando podía,
Memoria hacía, y musicaba tus gestos,
Ellos te vieron, y me llevaron a esto.
al cariz inconstante de tu cariño,
Vimos y tocábamos como niños,
Jugábamos y escandalizábamos.
Tus risas eran mías, y entre ambos,
Derrotábamos mareas y guiños.
No encontrabas abrigos de armiño
Porque querías y cosías mis brazos
Para pintarte abrigos y sábanas;
Porque contabas enormes ganas
De verme y disfrutarme cada día
Y yo no era menos cuando podía,
Memoria hacía, y musicaba tus gestos,
Ellos te vieron, y me llevaron a esto.
lunes, 24 de octubre de 2011
Carrera de estatuas
En un estricto dedal de estaño
Vi derretido mi torpe propósito,
Brillante como unos bellos ojos,
Caliente como estelas de astro,
Manaba escoria de río y rastro,
Pequeñas burbujas de engorro,
Limitadas vil virtudes de potro,
Engaños al mismo desencanto.
Ya corre fresco por su molde,
Ya se decanta la sutil forma,
Ya se vislumbra entre sombras,
Humildad y cadencias nobles.
Escondida entre barro y horma,
Enseñando a ser lenta y pobre.
Escondida entre barro y horma,
Aprendiendo a ser veraz y sólida.
Vi derretido mi torpe propósito,
Brillante como unos bellos ojos,
Caliente como estelas de astro,
Manaba escoria de río y rastro,
Pequeñas burbujas de engorro,
Limitadas vil virtudes de potro,
Engaños al mismo desencanto.
Ya corre fresco por su molde,
Ya se decanta la sutil forma,
Ya se vislumbra entre sombras,
Humildad y cadencias nobles.
Escondida entre barro y horma,
Enseñando a ser lenta y pobre.
Escondida entre barro y horma,
Aprendiendo a ser veraz y sólida.
viernes, 14 de octubre de 2011
Mar y monte
Un día ví en tus ojos una playa,
Un mar tempestuoso y terso,
Un temblor sacrílego de verso,
Un aroma dulce de papaya.
Encontré en tus cejas montañas
Que me llamaban desde lejos,
Y hacían de mi oído, besos;
Nubes y cielos me colmaban.
Luego desapareciste, callada,
Y, sin rencores, mis antorchas,
Iluminaron suaves otra playa,
pero cada una de las conchas,
Llevaba prendada tu belleza,
No hay paz si no hay destreza
Que salte tapia y garrocha.
Un mar tempestuoso y terso,
Un temblor sacrílego de verso,
Un aroma dulce de papaya.
Encontré en tus cejas montañas
Que me llamaban desde lejos,
Y hacían de mi oído, besos;
Nubes y cielos me colmaban.
Luego desapareciste, callada,
Y, sin rencores, mis antorchas,
Iluminaron suaves otra playa,
pero cada una de las conchas,
Llevaba prendada tu belleza,
No hay paz si no hay destreza
Que salte tapia y garrocha.
lunes, 10 de octubre de 2011
Nueva, difícil y cana
Renaciendo al papel en blanco
Con el impulso de una conciencia,
Nueva, difícil, cana, con cadencia
De blues de frontera y estanco;
Humo que susurra en un banco
Un mendigo de ojos con ciencia,
Desde una pipa de larga presencia,
Embaucado por su eterno calco;
No le quedan monedas con tino,
Ni caras con que engañar pasados,
Pero tiene llaves para tus puertas
Y para todo tipo de finos candados;
Encontrará sin duda una rendija
Por la que mostrarte el desencanto.
Motivo es vivir ausente y lastrado,
Motivo es vivir rodeado, y solo.
Con el impulso de una conciencia,
Nueva, difícil, cana, con cadencia
De blues de frontera y estanco;
Humo que susurra en un banco
Un mendigo de ojos con ciencia,
Desde una pipa de larga presencia,
Embaucado por su eterno calco;
No le quedan monedas con tino,
Ni caras con que engañar pasados,
Pero tiene llaves para tus puertas
Y para todo tipo de finos candados;
Encontrará sin duda una rendija
Por la que mostrarte el desencanto.
Motivo es vivir ausente y lastrado,
Motivo es vivir rodeado, y solo.
martes, 4 de octubre de 2011
Fuga de cerebros
Deconstruyendo la psique aupado por los fármacos del sueño. Del soñar con derechos, con justicias, con faltas de indolencia, con voluntades férreas, con imágenes que se correspondan con alguna realidad. No quedan comas en mi saco porque se pudrió y se fueron por el retrete. Cuántas veces no querer vivir y maldecir la suerte. Cuántos motivos extintos y cuántos vivitos y coleando.
Cuando te metieron en la mierda siempre queda un rastro de ese olor en las mucosas, perpetuo, cadencioso, recalcitrante. Y quizás ni el odio valga de nada, ni la ira, quizás para mantenernos esa mijita de voluntad. Cuando se rompe el alma se rompe como un espejo. Y miras los fragmentos, que tardaste tanto tiempo en unir, y dan una imagen coartada y aberrante.
Nada como volver a colocarlos, entramar el puzzle, empeñarte en sacar una buena foto, cambiar la cara para ver la misma imagen...cada vez más cerca del origen....cada vez más pendiente del precipicio... cada vez más solo.
Una alta montaña de escombros me cobija, me da calor la basurilla del pueblo, me trago el humo incesante sabiendo que no sé si llegarán dolores….importa tan poco, tiene tan poco fin como breve podría ser su comienzo.
Y lloras en la noche, a la luna, tajada de melón, en un octubre siempre agorero de frios y bordes de acera, de hojas muertas y mustias, y rojo por el suelo. Y mi sangre ya no quiere derramarse. No, si no es de una sola vez. Por qué regar tierras salobres, por qué encauzar veredas a donde no viaja nadie, para qué cambiar el curso de rios indomables por la tormenta. Creo que eso se preguntan los dioses.
Que así me regalan la vida.
Y no puedo sino desear que la alta montaña caiga a los pies, encontrar un nuevo espejo donde reflejarme, huir consciente de la noche y la tormenta, agarrar un meteorito y tirarmelo en la cabeza. Mirar los dioses y escupirme las manos.
No habrá paz para los malvados…quizás negar a tanta gente, te maldiga para el infinito, te conjure en un pequeño dedal y en unos retazos a medio coser que no encontro nunca una costurera, te conforme como un ser reptiliano y serpenteante, como una vivora a punto de morder a la que le arrancaron de corazón sus armas.
Muérete, Sergio….me dicen desde el archipiélago, azotado por las olas inmisericordes del temporal, con el cielo apuñalado por los destellos de un rayo tras otro cayendo siempre en la misma cabeza.
No tengo suerte, qué decir…..soy poeta,…. si la tuviera quizás no escribiría
Y ahora me voy a dormir, que mañana me toca otro minué de galaxias solitarias, otro tango de mentiras y embustes, otra sinfonía de tormentas, y oleaje, y sinsabores. Todo consentido por mis santos cojones, que parece que no tienen otra cosa con la que entretenerse
Cuando te metieron en la mierda siempre queda un rastro de ese olor en las mucosas, perpetuo, cadencioso, recalcitrante. Y quizás ni el odio valga de nada, ni la ira, quizás para mantenernos esa mijita de voluntad. Cuando se rompe el alma se rompe como un espejo. Y miras los fragmentos, que tardaste tanto tiempo en unir, y dan una imagen coartada y aberrante.
Nada como volver a colocarlos, entramar el puzzle, empeñarte en sacar una buena foto, cambiar la cara para ver la misma imagen...cada vez más cerca del origen....cada vez más pendiente del precipicio... cada vez más solo.
Una alta montaña de escombros me cobija, me da calor la basurilla del pueblo, me trago el humo incesante sabiendo que no sé si llegarán dolores….importa tan poco, tiene tan poco fin como breve podría ser su comienzo.
Y lloras en la noche, a la luna, tajada de melón, en un octubre siempre agorero de frios y bordes de acera, de hojas muertas y mustias, y rojo por el suelo. Y mi sangre ya no quiere derramarse. No, si no es de una sola vez. Por qué regar tierras salobres, por qué encauzar veredas a donde no viaja nadie, para qué cambiar el curso de rios indomables por la tormenta. Creo que eso se preguntan los dioses.
Que así me regalan la vida.
Y no puedo sino desear que la alta montaña caiga a los pies, encontrar un nuevo espejo donde reflejarme, huir consciente de la noche y la tormenta, agarrar un meteorito y tirarmelo en la cabeza. Mirar los dioses y escupirme las manos.
No habrá paz para los malvados…quizás negar a tanta gente, te maldiga para el infinito, te conjure en un pequeño dedal y en unos retazos a medio coser que no encontro nunca una costurera, te conforme como un ser reptiliano y serpenteante, como una vivora a punto de morder a la que le arrancaron de corazón sus armas.
Muérete, Sergio….me dicen desde el archipiélago, azotado por las olas inmisericordes del temporal, con el cielo apuñalado por los destellos de un rayo tras otro cayendo siempre en la misma cabeza.
No tengo suerte, qué decir…..soy poeta,…. si la tuviera quizás no escribiría
Y ahora me voy a dormir, que mañana me toca otro minué de galaxias solitarias, otro tango de mentiras y embustes, otra sinfonía de tormentas, y oleaje, y sinsabores. Todo consentido por mis santos cojones, que parece que no tienen otra cosa con la que entretenerse
martes, 20 de septiembre de 2011
Vino de futuro
Próximo a una imagen idealizada,
Me engañé una vez más con grandeza.
La inocencia es un principio,
Y el vino malo, un mal lector de rimas.
El joven te arrima, y te anima,
Pero lejos del precipicio.
Cómo pintar con esta pinta,
Cómo rimar rimas, y adrizar,´
Y cómo engañar con versos al pasado.
No hay excusas para los malos pulsos,
(Pulsos del corazón,
de los otros se poco.)
Y en esta pequeña campaña militar
Que es mi vida y mi razón,
Sigo soñando con sueños
Que no se corresponden con ninguna realidad.
Sigo visitando paraísos vedados,
Sigo entorpeciendo la vista con lo simple,
Lo valiente, lo certero, lo unívoco.
Que torpe lectura propiciada a lomos
De vino joven, de cariz sincero,
De sensación rápida.
De embriaguez cálida,
Y siempre sentida. A veces amarga.
Un buen vino de futuro,
Es mejor no beberlo rápido.
Me engañé una vez más con grandeza.
La inocencia es un principio,
Y el vino malo, un mal lector de rimas.
El joven te arrima, y te anima,
Pero lejos del precipicio.
Cómo pintar con esta pinta,
Cómo rimar rimas, y adrizar,´
Y cómo engañar con versos al pasado.
No hay excusas para los malos pulsos,
(Pulsos del corazón,
de los otros se poco.)
Y en esta pequeña campaña militar
Que es mi vida y mi razón,
Sigo soñando con sueños
Que no se corresponden con ninguna realidad.
Sigo visitando paraísos vedados,
Sigo entorpeciendo la vista con lo simple,
Lo valiente, lo certero, lo unívoco.
Que torpe lectura propiciada a lomos
De vino joven, de cariz sincero,
De sensación rápida.
De embriaguez cálida,
Y siempre sentida. A veces amarga.
Un buen vino de futuro,
Es mejor no beberlo rápido.
jueves, 15 de septiembre de 2011
Acre
Saqueadores de sueños de hojalata
Se dejan ver por las esquinas de ciudad,
Portan ojos rojos colmados de gravedad,
Y bailan danzantes, junto a las ratas.
En el interior de sombras se delatan,
Mirando lo que quisiste con verdad,
Alzados por encima de tu sinceridad,
Recogen tus frutos, y suyos, los atan,
A su futuro podrido, vil y codicioso.
Y tú penas, entre las pobres ruinas;
Y ellos bailan inyectados en sangre.
En tu sangre, en la mía, en la de otro.
Como virus se extiende hasta la mina
y a todos nos queda un regusto acre.
Se dejan ver por las esquinas de ciudad,
Portan ojos rojos colmados de gravedad,
Y bailan danzantes, junto a las ratas.
En el interior de sombras se delatan,
Mirando lo que quisiste con verdad,
Alzados por encima de tu sinceridad,
Recogen tus frutos, y suyos, los atan,
A su futuro podrido, vil y codicioso.
Y tú penas, entre las pobres ruinas;
Y ellos bailan inyectados en sangre.
En tu sangre, en la mía, en la de otro.
Como virus se extiende hasta la mina
y a todos nos queda un regusto acre.
miércoles, 14 de septiembre de 2011
Nada, ¿qué haces?
Nada, qué haces?, sólo naderías.
En un rincón oscuro estabas sola,
Y arrinconada como una mosca por el sol.
Te saqué de paseo, dí contornos a tus regalos,
Y no te pedí que tuvieras prisa.
Incondicionalmente subí a tu barco,
Con abnegación te dí cada día,
Te preste minutos que no debía,
Comí en el vacío de tus platos,
Sorbí tu agua inexistente y sípida.
Y ahora, ahora, no pienso mirarte más,
No oleré más tus trastos de barco viejo
En la furiosa noche de alta mar.
Olvido los precipicios por ti,
Aguanto en las llanuras de aguas calmas,
Y te veo con gusto amargo en la boca.
Y sé que nada no es más que nada,
Enrome y sutil acantilado,
Te veré en fotos si Dios lo quiere
En un rincón oscuro estabas sola,
Y arrinconada como una mosca por el sol.
Te saqué de paseo, dí contornos a tus regalos,
Y no te pedí que tuvieras prisa.
Incondicionalmente subí a tu barco,
Con abnegación te dí cada día,
Te preste minutos que no debía,
Comí en el vacío de tus platos,
Sorbí tu agua inexistente y sípida.
Y ahora, ahora, no pienso mirarte más,
No oleré más tus trastos de barco viejo
En la furiosa noche de alta mar.
Olvido los precipicios por ti,
Aguanto en las llanuras de aguas calmas,
Y te veo con gusto amargo en la boca.
Y sé que nada no es más que nada,
Enrome y sutil acantilado,
Te veré en fotos si Dios lo quiere
viernes, 9 de septiembre de 2011
Pías????
Ya basta de impías,
De latidos podridos,
De los ladrones y saqueadores
Que éstas se regalan.
Se terminaron las decisiones a medio tomar,
El calor escueto del sexo de alma pobre.
No me perdonaré mas la virtud,
Ni negaré, más allá, de la puerca moral,
Que unos valen y otros no,
Y que saben demostrarlo con perfección.
No perderé más el tiempo
Con cariños imperfectos de gato caprichoso.
Toca volver a lo digno, quizás dichoso.
Porque en la oscuridad se agradecen las sombras
Pero durante el día tu debes radiar por dos.
Y yo quisiera iluminar los planetas
con los colores de tu alma,
Un alma antigua, y pura sencillez,
Colores dignos de una dama
para el infinito y estrellado cielo.
De latidos podridos,
De los ladrones y saqueadores
Que éstas se regalan.
Se terminaron las decisiones a medio tomar,
El calor escueto del sexo de alma pobre.
No me perdonaré mas la virtud,
Ni negaré, más allá, de la puerca moral,
Que unos valen y otros no,
Y que saben demostrarlo con perfección.
No perderé más el tiempo
Con cariños imperfectos de gato caprichoso.
Toca volver a lo digno, quizás dichoso.
Porque en la oscuridad se agradecen las sombras
Pero durante el día tu debes radiar por dos.
Y yo quisiera iluminar los planetas
con los colores de tu alma,
Un alma antigua, y pura sencillez,
Colores dignos de una dama
para el infinito y estrellado cielo.
Amor se escribe con cuatro letras
Callado como un poeta autista,
Comprimido por la falta de sueños,
Esclavo de miradas perturbadoras,
Ociosa luz vista en tus pupilas.
Algoritmo fundamental de la soledad.
Amigo de la muerte y renacimiento.
Pidiendo silencio para el corazón,
Rodeado de almas sin su dueño.
Caído a un mundo de particularidades,
Comido por los perros de la indefensión,
Cercado por las bestias del ego,
Magnífico paladín de la palabra única.
Amor se escribe con cuatro letras,
Místicas de luz, calor y sombras.
De ligeros recuerdos de dormitorio.
De palabras cómplices en una mañana
Con la cortesía de no dormir la noche.
Con tu sudor sigo pidiendo silencio,
Callado como un poeta autista,
Comido por la suprema sensación
Del momento encontrado en penurias.
Agasajado sólo por tu plumas,
Que admiro en la lejana y triste
Conjunción de cariz melancólico.
No puedo acercarme a una estrella,
Sin quemarme, y quedar harapiento,
Sin pudrirme en el total silencio
De admirar tu ser y tus cosas.
Soy un quijote sin sueños,
De visiones tan tangibles como dios,
De misterios tan profundos como el lenguaje.
De palabras que cierran el circulo.
Y en mi circulo hay un segmento,
Y en mi segmento una medida,
Una medida, áurea y sublime,
Que pintan tus labios en mi contorno.
Y no tengo más que pedir silencio,
Y respetarlo.
Para cuando sea tiempo de hablar contigo,
Y de gozar tus besos.
Comprimido por la falta de sueños,
Esclavo de miradas perturbadoras,
Ociosa luz vista en tus pupilas.
Algoritmo fundamental de la soledad.
Amigo de la muerte y renacimiento.
Pidiendo silencio para el corazón,
Rodeado de almas sin su dueño.
Caído a un mundo de particularidades,
Comido por los perros de la indefensión,
Cercado por las bestias del ego,
Magnífico paladín de la palabra única.
Amor se escribe con cuatro letras,
Místicas de luz, calor y sombras.
De ligeros recuerdos de dormitorio.
De palabras cómplices en una mañana
Con la cortesía de no dormir la noche.
Con tu sudor sigo pidiendo silencio,
Callado como un poeta autista,
Comido por la suprema sensación
Del momento encontrado en penurias.
Agasajado sólo por tu plumas,
Que admiro en la lejana y triste
Conjunción de cariz melancólico.
No puedo acercarme a una estrella,
Sin quemarme, y quedar harapiento,
Sin pudrirme en el total silencio
De admirar tu ser y tus cosas.
Soy un quijote sin sueños,
De visiones tan tangibles como dios,
De misterios tan profundos como el lenguaje.
De palabras que cierran el circulo.
Y en mi circulo hay un segmento,
Y en mi segmento una medida,
Una medida, áurea y sublime,
Que pintan tus labios en mi contorno.
Y no tengo más que pedir silencio,
Y respetarlo.
Para cuando sea tiempo de hablar contigo,
Y de gozar tus besos.
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