Creo que algún día acabaré no escribiendo sobre luces y sombras. Encontrándome entre el Astro y la Tierra o fuera de la influencia de ambos. Pintando con alguna realidad este espasmo entre lo físico, lo intelectual y lo espiritual.
No sufrir, no dañar… es tan difícil domar las entrañas del karma. Es tan difícil, a veces, hacerse a él. Conceder que es lo más sencillo, lo más bello, lo más letal o lo más trascendente lo que ocurre. Leibnitz decía que vivíamos en “el mejor de los mundos posibles“, yo diría en el único posible, en el único válido de puertas para adentro, en el que sólo se demuestra estando.
Yo ya he llegado al punto de no lamentarme por nada. Soy un buen borrego del destino. Un filosofastro listo para la horca de la elocuencia del medio y el ser.
“El ser y el tiempo”, tampoco creo que todo o algo se reduzca a eso. En realidad ni siquiera creo que nuestro tiempo sirva de nada o tenga más validez que la de un capricho de esta pequeña y tramada dimensión. Ni siquiera juzgo con quien compartirlo la mayoría de las veces. Cada cual tiene una historia bien correcta, errara, fuera más “bueno” o más “malo”.
Y tampoco me considero un nihilista. Yo celebro la vida casi todos, todos los días, como decía. Celebro las acciones y el amor que surge de muchas cosas. Celebro cualquier cosa. El odio… Si te roban, creeré que ése es tu karma. Debían robarte en ese momento, llevas un camino mucho más grande. Quizá no sea como decía el otro día, “Tú eres tú y tus circunstancias”. Quizás sea tú y las circunstancias del mundo, ¿no?. ¿Son realmente tuyas las circunstancias?. Caigo en la cuenta que, de remate, No.
La imposición del orden rige el Universo que conocemos, no vamos a pensar que seamos una excepción. Eso está muy manido….ya los griegos se creían el centro del Mundo o Europa pensaba que estaba anclada a una meseta rodeada por mares. El egocentrismo a la civilización que mejor le sienta es a la europea. Somos tan creídos, y estamos algunas veces en nuestro derecho, que el mundo se comporta así al completo por 300 mendas diestros y con un par que lucharon en la Termópilas. Y por una infinidad más que han luchado desde distintas posiciones.
“La filosofía ha muerto” decían. Y lo que a muerto, o se ha anquilosado, es la igualdad entre los hombres que nos hacía curiosos y hábiles. Porque nadie mira y remira algo que no sea su igual. Si eres demasiado grande mirará a otro lado, si eres demasiado pequeño se mirará el ombligo, si eres igual funcionará la santa y bendita fuerza que todavía nos mantiene en pie, una pizca de empatía. Pero, ¿para cuándo mirar con estos ojos?.
Para cuándo ayudar sin después, sin condiciones, para cuándo hacer uso del libre albedrío, para cuándo comportarnos como nos de la gana, cuándo dejará de importarnos nuestra propia vida o las amorfas reglas que la rigen para contemplar que la importancia de todo está en el karma. Eso que sucede y que nos hace ser múltiples y que nos hace ser únicos. Vivir la unicidad de ser múltiples parece que ahora es cosa sólo de locos y parece también que es el único tipo de conciencia. No hay nada que nos separe de la perfección NUNCA, sólo de nuestro devenir cuando no le somos LEALES.
sábado, 12 de octubre de 2013
lunes, 7 de octubre de 2013
¿Posición dialéctica?
Yo pienso y pienso y como veis hablo cada vez de una cosa, cada vez con un humor, cada vez con una vista de posición diferente. Creo que eso es lo más interesante.
Por mucho que vayamos rigiendo una filosofía seguimos siendo humanos, seguimos llevados por la corriente, seguimos tocados por las circunstancias, seguimos persiguiendo el TODO, lo absoluto y a la vez cordial.
La verdad es que a estas alturas ya no sé si existe, no se si tendrá patrón tal marinería pero estoy seguro que soy patrón. Patrón de Altura, dice, no me lo invento.
Aunque, como todo el mundo dejado, no he recogido ni el titulo, al final algo regiremos.
En aquellos años aprendí mucho de estrellas, de mareas, lunas, tifones, puertas estancas o incendios. Está claro que nada se viene a menos. Está claro que no ha habido ningún cambio en mi vida en una eternidad de tiempo.
¿Circunstancias? ¿Dejar el odio? ¿Ensalzar el amor? ¿Aupar el pensamiento? ¿Acatar la ciencia? ¿o encontrar el sentido del alma? Tantas teorías para tan pocos interesados. Lo mejor ser tú, ser consciente y ser indiferente. Y lo más interesante darte cuenta que sólo eres al fin del cabo una posición dialéctica en un momento eterno.
Por mucho que vayamos rigiendo una filosofía seguimos siendo humanos, seguimos llevados por la corriente, seguimos tocados por las circunstancias, seguimos persiguiendo el TODO, lo absoluto y a la vez cordial.
La verdad es que a estas alturas ya no sé si existe, no se si tendrá patrón tal marinería pero estoy seguro que soy patrón. Patrón de Altura, dice, no me lo invento.
Aunque, como todo el mundo dejado, no he recogido ni el titulo, al final algo regiremos.
En aquellos años aprendí mucho de estrellas, de mareas, lunas, tifones, puertas estancas o incendios. Está claro que nada se viene a menos. Está claro que no ha habido ningún cambio en mi vida en una eternidad de tiempo.
¿Circunstancias? ¿Dejar el odio? ¿Ensalzar el amor? ¿Aupar el pensamiento? ¿Acatar la ciencia? ¿o encontrar el sentido del alma? Tantas teorías para tan pocos interesados. Lo mejor ser tú, ser consciente y ser indiferente. Y lo más interesante darte cuenta que sólo eres al fin del cabo una posición dialéctica en un momento eterno.
Dos estratos, no más
La escultura es una bifonía espacial de la mente. Somos tan de dos lados que no sabemos ni siquiera disimularlo. Nuestro condicionamiento a la simetría nos hace grandes geómetras a todos. Geómetras no, expansivas maquinas de la bifocalidad.
Siempre un bien y un mal, un rico y un pobre, un lobo y un cordero. El juego de los contrarios llega a nuestra percepción visual misma.
El otro día miraba a una chica y no sabía qué pecho tenía más hermoso. Yo suelo tirar a la izquierda pero me gustan las noticias de los de derechas. La izquierda apunta a mi frente -pensaba yo.
Algún día nos enteraremos que la bifonía sólo es una herramienta válida para cosas como elegir pareja, elegir refresco o cerveza, o elegir traje. Quizás sirva también en lo que “esos locos bajitos” llaman arte. A fin de cuentas un pequeño juego, o más complejo, de contrarios.
Algún día caeremos en la cuenta que somos mucho más que contrarios, ellos sólo existen en nosotros, como diría un médico griego. Llegará el día en el que la bifocalidad no sea un problema, y espero que llegue pronto.
Los expertos en marketing dicen que el próximo estrato hacía la sociedad de la inconsciencia es arrendar a sus más tremendos errores y simplezas a otros órganos sensoriales como el olfato. Los billetes por ejemplo saldrán del cajero con aroma BBVA o Santander.
¿Huele peste ahora mismo en tu habitación? Quizás a veces sea un principio para empezar a conocerse a si mismo o para hacerse rico. El olor a santidad para luego.
Siempre un bien y un mal, un rico y un pobre, un lobo y un cordero. El juego de los contrarios llega a nuestra percepción visual misma.
El otro día miraba a una chica y no sabía qué pecho tenía más hermoso. Yo suelo tirar a la izquierda pero me gustan las noticias de los de derechas. La izquierda apunta a mi frente -pensaba yo.
Algún día nos enteraremos que la bifonía sólo es una herramienta válida para cosas como elegir pareja, elegir refresco o cerveza, o elegir traje. Quizás sirva también en lo que “esos locos bajitos” llaman arte. A fin de cuentas un pequeño juego, o más complejo, de contrarios.
Algún día caeremos en la cuenta que somos mucho más que contrarios, ellos sólo existen en nosotros, como diría un médico griego. Llegará el día en el que la bifocalidad no sea un problema, y espero que llegue pronto.
Los expertos en marketing dicen que el próximo estrato hacía la sociedad de la inconsciencia es arrendar a sus más tremendos errores y simplezas a otros órganos sensoriales como el olfato. Los billetes por ejemplo saldrán del cajero con aroma BBVA o Santander.
¿Huele peste ahora mismo en tu habitación? Quizás a veces sea un principio para empezar a conocerse a si mismo o para hacerse rico. El olor a santidad para luego.
domingo, 22 de septiembre de 2013
Sedente
Tuve un rato una grata alegría,
En un día de furiosa tempestad,
Mis lisas velas las llevaron la mar
A un puerto de dulces compañías.
Había putas, faranduleros y pías.
Era un ingenio donde poder piratear.
No había corsarios que ablandar
Porque las coronas aquí no existían.
Y libre y sin pauta fui y encontré,
Embebido en ron de pura caña,
Dulces vientos que de allí surgían.
Y sin motivo ni ruta vislumbré
Que no había ni podía la patraña
Encontrar en el mascarón una guía.
En un día de furiosa tempestad,
Mis lisas velas las llevaron la mar
A un puerto de dulces compañías.
Había putas, faranduleros y pías.
Era un ingenio donde poder piratear.
No había corsarios que ablandar
Porque las coronas aquí no existían.
Y libre y sin pauta fui y encontré,
Embebido en ron de pura caña,
Dulces vientos que de allí surgían.
Y sin motivo ni ruta vislumbré
Que no había ni podía la patraña
Encontrar en el mascarón una guía.
Sólo y solo
Un poema se hace sólo y solo,
Cuando rememora compañías,
Alegrías o decepciones o embargos
Al latir de nuestro corazón.
Se conocen Señores y Señoras,
Se auscultan caracteres
Que te subliman como la sonrisa
De un niño ante un guiño
De su mente superpoderosa.
Conocer, conocer, cuánta alevosía
En la belleza de unos seres.
Cómo se puede ser tan perfect@,
Cómo rozar con tus puercos dedos
Tanta sabiduría y tanto bienestar.
Sé que ahora estoy solo y devaneo
Pero es por el poder de vuestros hábitos.
Quiero contarme muchas veces
El color y calor de vuestras melodías
Pero vuestras melodías son siempre
Más dichosas, más interesantes y vivas.
Quisiera vivir de largo acompañado,
Quisiera vivir siempre solo y sólo
Lo hago tiempo tras tiempo.
Os echo de menos antes de comenzar
A escribir estos semiversos
Hundidos en una caricia que se me va.
Tengo palabras siempre en compañía,
Tengo palabras siempre en soledad,
Pero lo mejor que tengo que contar
Se debe siempre a vuestra armonía.
Cuando rememora compañías,
Alegrías o decepciones o embargos
Al latir de nuestro corazón.
Se conocen Señores y Señoras,
Se auscultan caracteres
Que te subliman como la sonrisa
De un niño ante un guiño
De su mente superpoderosa.
Conocer, conocer, cuánta alevosía
En la belleza de unos seres.
Cómo se puede ser tan perfect@,
Cómo rozar con tus puercos dedos
Tanta sabiduría y tanto bienestar.
Sé que ahora estoy solo y devaneo
Pero es por el poder de vuestros hábitos.
Quiero contarme muchas veces
El color y calor de vuestras melodías
Pero vuestras melodías son siempre
Más dichosas, más interesantes y vivas.
Quisiera vivir de largo acompañado,
Quisiera vivir siempre solo y sólo
Lo hago tiempo tras tiempo.
Os echo de menos antes de comenzar
A escribir estos semiversos
Hundidos en una caricia que se me va.
Tengo palabras siempre en compañía,
Tengo palabras siempre en soledad,
Pero lo mejor que tengo que contar
Se debe siempre a vuestra armonía.
sábado, 21 de septiembre de 2013
¿Contradicciones?
Todos los fantasmas de mi vida afloran con tu presencia. Todo me lleva a verte igual que yo y a no encontrar mentiras sino engaños. Todo afloró con lentitud.
Fui eremita, mudo, animal, loco, niño y desprestigiado. El prestigio me importa una mierda más allá de los quince centímetros de tu compañía. Nunca perseguí que me vieran grande ni mayúsculo, ni mínimo, sólo caudal. Sólo me importa quien tengo cerca. ¿Qué le vamos a hacer?. No somos ubicuos ni buscamos la fama tampoco. La notoriedad ya somos nosotros. Y la fama no sirve de nada. De poco en el terreno espiritual.
En el terreno espiritual no hay fronteras mas las que te pongas tú.
Transmitir es como hablar por la radio pero hace falta una carrera mucho más amplia. Tantas risas funerales soportan los dignos a la sociedad, los prestigiados. Tantas risas fatales, definitorias, vivas, tanta porción de universo hay en ti y tan pocas en la adulación o la admiración o la empatía coartada de creer en uno.
Creo que hasta el Divino se ha cansado de que sólo crean en Él.
Muchas dioptrías. Toda oportunidad tiene la oportunidad de ser cosmos. Por qué vadeamos nuestros ríos con la ayuda de pocos cuando somos muchos, todos, los válidos. Por qué no quedarte con lo que está cerca y siempre andar buscando nuevos mundos, nuevas tierras, conquistas.
Con la miopía absoluta de no darse cuenta que sólo se conquista uno a sí mismo.
Y no ver el infinito que se abre en cada mendigo, en la librera o en el cajero del supermercado. Suelen tener más infinito los que no lo saben. Son mucho más auténticos porque ellos no tienen nada que creerse (o poco) y no temen equivocarse. Porque los egos regalados sólo son putos egos y no ayudan a nadie. Se miran a sí mismos sólo y viven de los regalos al oído que les hicieron.
No bastan tus cantidades, ni siquiera tus cualidades. Es el de enfrente él que te da realidad. Cómo te comportes tú con él/ella delimitará tu signo. Puedes llegar a muchos, pero no darte cuenta de quien tienes cerca, y estar en una confusión perenne de lo que vales, los que eres y lo que sientes. La humildad de un perro nos hace falta… No pierdan el tiempo en agradar a nadie. A quien agradas por principio ya te está enseñando a ser menos tú.
La obsoleta pero contundente Generación de Shopenhauer. Consulten.
Fui eremita, mudo, animal, loco, niño y desprestigiado. El prestigio me importa una mierda más allá de los quince centímetros de tu compañía. Nunca perseguí que me vieran grande ni mayúsculo, ni mínimo, sólo caudal. Sólo me importa quien tengo cerca. ¿Qué le vamos a hacer?. No somos ubicuos ni buscamos la fama tampoco. La notoriedad ya somos nosotros. Y la fama no sirve de nada. De poco en el terreno espiritual.
En el terreno espiritual no hay fronteras mas las que te pongas tú.
Transmitir es como hablar por la radio pero hace falta una carrera mucho más amplia. Tantas risas funerales soportan los dignos a la sociedad, los prestigiados. Tantas risas fatales, definitorias, vivas, tanta porción de universo hay en ti y tan pocas en la adulación o la admiración o la empatía coartada de creer en uno.
Creo que hasta el Divino se ha cansado de que sólo crean en Él.
Muchas dioptrías. Toda oportunidad tiene la oportunidad de ser cosmos. Por qué vadeamos nuestros ríos con la ayuda de pocos cuando somos muchos, todos, los válidos. Por qué no quedarte con lo que está cerca y siempre andar buscando nuevos mundos, nuevas tierras, conquistas.
Con la miopía absoluta de no darse cuenta que sólo se conquista uno a sí mismo.
Y no ver el infinito que se abre en cada mendigo, en la librera o en el cajero del supermercado. Suelen tener más infinito los que no lo saben. Son mucho más auténticos porque ellos no tienen nada que creerse (o poco) y no temen equivocarse. Porque los egos regalados sólo son putos egos y no ayudan a nadie. Se miran a sí mismos sólo y viven de los regalos al oído que les hicieron.
No bastan tus cantidades, ni siquiera tus cualidades. Es el de enfrente él que te da realidad. Cómo te comportes tú con él/ella delimitará tu signo. Puedes llegar a muchos, pero no darte cuenta de quien tienes cerca, y estar en una confusión perenne de lo que vales, los que eres y lo que sientes. La humildad de un perro nos hace falta… No pierdan el tiempo en agradar a nadie. A quien agradas por principio ya te está enseñando a ser menos tú.
La obsoleta pero contundente Generación de Shopenhauer. Consulten.
Acompañando a mi ángel
Llegó el día de los sueños rotos y las carencias sobrellevadas. Llegó el cuarto de hora de un tiempo en el que soslayar la incertidumbre y hacer notar la pobreza solemne de un notario venido a menos. Dar fe es cosa de dos. Creer en algo, una cosa tan posible como vivir este ingenio de cosas ambulantes.
Palabras y más palabras. Las palabras ni se las lleva el viento ni valen menos de un millón de imágenes. Miles por cada uno que las piensa y las siente. Muchas palabras tienen el cariño de un beso en la mejilla o la misma incoherencia de un beso entre enamorados, y otras, como las de hoy, un golpe en la piel más sutil del intelecto.
Todo me vale con tal de tenerte delante. Sentirte me lleva tan lejos como el infinito. Verte y escucharte me deleita hasta el no juicio. Me espero de hecho incluso cuando me cuentean alguna tontería. Si no es una tontería estoy despierto y hasta alerta. Es sintomático de mi cerebro gaditano y medio loco.
La pregunta que hoy me hago es: si disfruto tanto de vuestra compañía por qué está intolerante continencia en la soledad de mi casa y mi ámbito. ¿Por qué me escondo o por qué me reservo? -no sé por cual optar.
La verdad que, esconder, no tengo nada más que mis cientos de cariños inconfesados, que expreso a través de la educación o de mi loca percepción del conjunto. Todo el mundo, o casi todo, es venerable. Lo que pasa es que unos son más sosos que otros. Lo que ocurre es que existen jerarquías. Jerarquías del tiempo, de nuestras necesidades, deseos y hasta de quienes somos.
Si no practicara la soledad también me pregunto si os querría tanto o me cansaría de vuestras particularidades. Me canso de algunas particularidades, cuando me joden, -no antes. Y anoto con meticulosidad todo esto para olvidarlo al cuarto de hora.
¿Es el corazón sólo presente? El corazón es como un café. Da un subidón para luego irse alejando con la ayuda de su primo el cerebro. Irse diluyendo como un buen vodka en un buen zumo de naranja.
¿Tengo memoria de pez? ¿Tengo escamas de pez? ¿Tengo apetito voraz? Lo que tengo es un cuarto de hora, como decía Warhol. Un cuarto de hora de gloria, que pasa cada cuarto de hora, y que me demuestra lo rico y lo pobre que soy cada cuarto de hora. Hoy ¿pobre o rico?. Ustedes dirán y conjeturen lo que son ustedes también.
Palabras y más palabras. Las palabras ni se las lleva el viento ni valen menos de un millón de imágenes. Miles por cada uno que las piensa y las siente. Muchas palabras tienen el cariño de un beso en la mejilla o la misma incoherencia de un beso entre enamorados, y otras, como las de hoy, un golpe en la piel más sutil del intelecto.
Todo me vale con tal de tenerte delante. Sentirte me lleva tan lejos como el infinito. Verte y escucharte me deleita hasta el no juicio. Me espero de hecho incluso cuando me cuentean alguna tontería. Si no es una tontería estoy despierto y hasta alerta. Es sintomático de mi cerebro gaditano y medio loco.
La pregunta que hoy me hago es: si disfruto tanto de vuestra compañía por qué está intolerante continencia en la soledad de mi casa y mi ámbito. ¿Por qué me escondo o por qué me reservo? -no sé por cual optar.
La verdad que, esconder, no tengo nada más que mis cientos de cariños inconfesados, que expreso a través de la educación o de mi loca percepción del conjunto. Todo el mundo, o casi todo, es venerable. Lo que pasa es que unos son más sosos que otros. Lo que ocurre es que existen jerarquías. Jerarquías del tiempo, de nuestras necesidades, deseos y hasta de quienes somos.
Si no practicara la soledad también me pregunto si os querría tanto o me cansaría de vuestras particularidades. Me canso de algunas particularidades, cuando me joden, -no antes. Y anoto con meticulosidad todo esto para olvidarlo al cuarto de hora.
¿Es el corazón sólo presente? El corazón es como un café. Da un subidón para luego irse alejando con la ayuda de su primo el cerebro. Irse diluyendo como un buen vodka en un buen zumo de naranja.
¿Tengo memoria de pez? ¿Tengo escamas de pez? ¿Tengo apetito voraz? Lo que tengo es un cuarto de hora, como decía Warhol. Un cuarto de hora de gloria, que pasa cada cuarto de hora, y que me demuestra lo rico y lo pobre que soy cada cuarto de hora. Hoy ¿pobre o rico?. Ustedes dirán y conjeturen lo que son ustedes también.
jueves, 12 de septiembre de 2013
Gato negro
Las verdades son procesos. Se van cuajando poco a poco. Llevan tiempo y se meditan ellas mismas. La verdad parece a veces que es sólo una continuidad temporal no caprichosa. Un suceso que tiende a perdurar en la generación, las edades, las mentalidades. El corazón es poderoso como un submarino, más ágil que un gato y más tonto que un perro.
A veces sucede que la verdad es un fenómeno científico. A ésta también me apunto. A veces son sentimientos los que dictan las palabras o hechos de un corazón estropeado, y ahí no hay verdad.
Hay que saber distinguir muy bien lo que el apetito quitó a la razón. Hay que saber muy bien que razón tienen nuestros apetitos en este juego. Esto es cosa de pocos sujetos, ni falta que hace.
Los caracteres son divinos maná del cielo por su pura razón desmedida sin conocimiento. El empuje y potencia tienen mucho que decir en estas esferas. La fuerza que llamaban los griegos antiguos. La fuerza hoy sigue existiendo aún en esta sociedad chocolateada. Endulzada con conocimientos superiores, como el alimento de los dioses, pero sin cagar como ellos.
Concentración obtusa, persona a persona seguimos teniendo sentido. Toda torpeza es un peldaño al cielo. A mi cielo. A tu cielo.
¿Volamos y cambiamos las atmósferas a nuestro antojo?
Di la verdad aunque te lleve a la muerte, di tu verdad. Si es tu verdad será como aquello que dijo el sabio: “Yo digo la verdad hasta cuando miento”.
Hoy estaba pensando como siempre en todos los fenómenos espirituales del ser humano. Muchos mensajes han llegado, de los annunakis, los dioses o los grandes seres, como queráis….llegaba a la conclusión que la única creencia que te enseña a ser divino desde cero es el budismo, y no está del todo formulada….hay que saber muy bien ver dónde toca.
Te toco, me tocas, nos tocamos. Sólo somos uno, un uno todo, no seáis orgullosos hasta que no llegue el momento de hacerlo sin consciencia, no seas ambicioso hasta que no te veas a ti mismo, tu único camino. No seas torpe, nos estamos ayudando.
A veces sucede que la verdad es un fenómeno científico. A ésta también me apunto. A veces son sentimientos los que dictan las palabras o hechos de un corazón estropeado, y ahí no hay verdad.
Hay que saber distinguir muy bien lo que el apetito quitó a la razón. Hay que saber muy bien que razón tienen nuestros apetitos en este juego. Esto es cosa de pocos sujetos, ni falta que hace.
Los caracteres son divinos maná del cielo por su pura razón desmedida sin conocimiento. El empuje y potencia tienen mucho que decir en estas esferas. La fuerza que llamaban los griegos antiguos. La fuerza hoy sigue existiendo aún en esta sociedad chocolateada. Endulzada con conocimientos superiores, como el alimento de los dioses, pero sin cagar como ellos.
Concentración obtusa, persona a persona seguimos teniendo sentido. Toda torpeza es un peldaño al cielo. A mi cielo. A tu cielo.
¿Volamos y cambiamos las atmósferas a nuestro antojo?
Di la verdad aunque te lleve a la muerte, di tu verdad. Si es tu verdad será como aquello que dijo el sabio: “Yo digo la verdad hasta cuando miento”.
Hoy estaba pensando como siempre en todos los fenómenos espirituales del ser humano. Muchos mensajes han llegado, de los annunakis, los dioses o los grandes seres, como queráis….llegaba a la conclusión que la única creencia que te enseña a ser divino desde cero es el budismo, y no está del todo formulada….hay que saber muy bien ver dónde toca.
Te toco, me tocas, nos tocamos. Sólo somos uno, un uno todo, no seáis orgullosos hasta que no llegue el momento de hacerlo sin consciencia, no seas ambicioso hasta que no te veas a ti mismo, tu único camino. No seas torpe, nos estamos ayudando.
domingo, 28 de julio de 2013
Uróboros
Cominos al viento como todos los días. De suma importancia me engaño con mi larga pipa roja de humo denso. Con mis ventanas azules cielo y mar. Y los lunares perdidos de tu espalda. Los sueños se fueron detrás de una imagen ficticia, de un efecto, de una falta de defectos.
Y nace el poeta encadenado al ambiente de mi casa. Hilando, hilvanando, como la araña que crío todos los veranos. Pero mi mente está fija en un desconsuelo, en una resurrección, una falacia más al mundo de las dimensiones virtuales.
Vivimos la verdad más grande dentro del mundo de las pequeñas mentiras. Todos publicamos al instante una figura infusa de nosotros. Todo queda para luego, y lo fue todo hasta llegar al punto de decir “ahora”. Somos pequeños y salvajes y la vez más torpes que nuestros propios habitantes.
Bruto siempre supo dar puñaladas a un saco de gusanos como nosotros a un pozo seco. Siempre una puñalada. Al ciprés y a la pimienta, al candado y a sus reservas de agua. A todo tipo de arañazos en el escorzo de un cuerpo y una palabra.
Quiero callarme cuando hablo a una imagen casuística. A quién le hablo. A quién le hablas. Qué muerdo. Conciencias, caricias y colas que me dan en la cara como si fueran grandes penes. Penes benditos que dan la vida a la vez que la quitan. Los penes de todas mis vidas. !Tanta Vía Láctea¡. Mucho semen del dulce y del amargo que te enseña a ser un chiflado dirigente.
De forma exacta éso: un chiflado dirigente... "Dirigir una chifladura" siempre fue uno de mis deseos desde que conocí a Fellini.
Y nace el poeta encadenado al ambiente de mi casa. Hilando, hilvanando, como la araña que crío todos los veranos. Pero mi mente está fija en un desconsuelo, en una resurrección, una falacia más al mundo de las dimensiones virtuales.
Vivimos la verdad más grande dentro del mundo de las pequeñas mentiras. Todos publicamos al instante una figura infusa de nosotros. Todo queda para luego, y lo fue todo hasta llegar al punto de decir “ahora”. Somos pequeños y salvajes y la vez más torpes que nuestros propios habitantes.
Bruto siempre supo dar puñaladas a un saco de gusanos como nosotros a un pozo seco. Siempre una puñalada. Al ciprés y a la pimienta, al candado y a sus reservas de agua. A todo tipo de arañazos en el escorzo de un cuerpo y una palabra.
Quiero callarme cuando hablo a una imagen casuística. A quién le hablo. A quién le hablas. Qué muerdo. Conciencias, caricias y colas que me dan en la cara como si fueran grandes penes. Penes benditos que dan la vida a la vez que la quitan. Los penes de todas mis vidas. !Tanta Vía Láctea¡. Mucho semen del dulce y del amargo que te enseña a ser un chiflado dirigente.
De forma exacta éso: un chiflado dirigente... "Dirigir una chifladura" siempre fue uno de mis deseos desde que conocí a Fellini.
sábado, 20 de julio de 2013
El volador y las fronteras
Como una trucha en aguas frescas y limpias. Salpicado por las motas negras de las ondas del viento en mi piel de aguas. Llega el verano y abundan los mosquitos, las moscas, abejas y hasta libélulas y alguna chicharra descarriada.
Voy moviendo mi cola de cuerdas por la corriente no lunar de este río de aguas vivas que es esta tierra “surcada”. ¿Cuándo aprenderemos a vivir?. La mosca, el sedal, el cesto. A veces pensamos….no, pensamos cuando nos cazan. Somos vertebrados de aguas calientes o frías.
Parece que la multitud del río piensa cuando se detiene la corriente. Somos seres de poca memoria. Tanto reírnos de tal o cual defecto del prójimo sin ver nunca que ocurre con nuestras aletas. Ni siquiera las piernas sirven para caminar sin saber observar y ser trucha lista.
De la que distingue la mosca por bien que haya sido tejida por el pescador.
Una mosca, demasiados hilos y sólo suena una música. Me gustaría que mis congéneres no fueran peces, ni moscas ni chicharras. Pero es tan fuerte la corriente como lo fue siempre. Y los misterios de la superficie indescifrables para un pobre carángido, un salmónido o una simple doncella.
Ven al hemisferio derecho del cerebro, toca la cualidad Delta en armas de tomar, -que se te agarrarán para echarte abajo-.
Hoy tampoco pesqué ninguna mosca. Sólo sé cantar a la superficie cuando aparece un pez volador. Y salir al mar, hace divertidos movimientos que me marean.
Estoy estudiando y tengo intención de solucionarlo. Me tiraré a las olas a ver que me enseñan, prefiero la asfixia por sal a la asfixia por aire. Y el volador parece una presa importante.
Voy moviendo mi cola de cuerdas por la corriente no lunar de este río de aguas vivas que es esta tierra “surcada”. ¿Cuándo aprenderemos a vivir?. La mosca, el sedal, el cesto. A veces pensamos….no, pensamos cuando nos cazan. Somos vertebrados de aguas calientes o frías.
Parece que la multitud del río piensa cuando se detiene la corriente. Somos seres de poca memoria. Tanto reírnos de tal o cual defecto del prójimo sin ver nunca que ocurre con nuestras aletas. Ni siquiera las piernas sirven para caminar sin saber observar y ser trucha lista.
De la que distingue la mosca por bien que haya sido tejida por el pescador.
Una mosca, demasiados hilos y sólo suena una música. Me gustaría que mis congéneres no fueran peces, ni moscas ni chicharras. Pero es tan fuerte la corriente como lo fue siempre. Y los misterios de la superficie indescifrables para un pobre carángido, un salmónido o una simple doncella.
Ven al hemisferio derecho del cerebro, toca la cualidad Delta en armas de tomar, -que se te agarrarán para echarte abajo-.
Hoy tampoco pesqué ninguna mosca. Sólo sé cantar a la superficie cuando aparece un pez volador. Y salir al mar, hace divertidos movimientos que me marean.
Estoy estudiando y tengo intención de solucionarlo. Me tiraré a las olas a ver que me enseñan, prefiero la asfixia por sal a la asfixia por aire. Y el volador parece una presa importante.
Hay que ser feliz.
Un día me encontré en un callejón ruinoso, oscuro e incómodo. Había allí un restaurante pequeñito. Ahora no recuerdo si esto me pasó en Roma o aquí en mi Tierra. Se pasaba por una cocina bastante limpia a un patio posterior donde unos palets en las paredes hacían de asiento a unos tiestos. Unas bombillas dislocadas abrían un tragaluz elegante en aquel patio de adoquines -no recuerdo si de piedra o de mampostería.
Un camarera canijita y pequeña, sin acento a pesar de parecer extranjera, servía las 7 o 9 mesas. Un señor largo y concentrado daba vueltas recogiendo los platos aunque se intuyera de pleno que era el propietario. Una señora ancha y poco discreta estaba a los fogones dando voces, y una venezolana que hacía de pinche iba fregando.
Es evidente que no tenía mucha lotería ganadora.
Llegué confuso, un poco perdido por la ciudad. Con ganas de comer, comido de sustancias estupefacientes. “Un vino, Cati, un blanco cualquiera” Mi italiano es regular también y con los paisanos tampoco me hayo. Ya dicen, no hay profeta en su tierra. Menos en su familia, digo yo.
Los profetas son cosa curiosa. No tiene ninguna gracia saber el futuro aún cuando sea para bien. ¿Quién podría decir?. La comida nunca me ha hecho feliz. Ni por muy sibarita que sea. Hay cosas mucho mejores. Siempre recuerdo al Beato, -ya Santo-, Alonso de Orozco que comía dos nueces al día y dormía sobre sarmientos en su etapa de purificación.
Purificación, profetas, manías, comidas y chicas “conocidas”. Nada tiene mucho sentido. Todo es de un absoluto sentido. Pero el devenir corto, el lujo del instante te lleva a estas cosas.
A veces se puede predecir, otras ingeniar, otras calcular, otras verlas venir, pero lo más importante de todo no hace falta que lo diga. Que cada uno encuentre la felicidad con los suyos. Y él que no tiene es porque no lo merece. Y el que miente para tenerlo se quedará sin nada.
Al final se acabó la sangre en tomate.
Un camarera canijita y pequeña, sin acento a pesar de parecer extranjera, servía las 7 o 9 mesas. Un señor largo y concentrado daba vueltas recogiendo los platos aunque se intuyera de pleno que era el propietario. Una señora ancha y poco discreta estaba a los fogones dando voces, y una venezolana que hacía de pinche iba fregando.
Es evidente que no tenía mucha lotería ganadora.
Llegué confuso, un poco perdido por la ciudad. Con ganas de comer, comido de sustancias estupefacientes. “Un vino, Cati, un blanco cualquiera” Mi italiano es regular también y con los paisanos tampoco me hayo. Ya dicen, no hay profeta en su tierra. Menos en su familia, digo yo.
Los profetas son cosa curiosa. No tiene ninguna gracia saber el futuro aún cuando sea para bien. ¿Quién podría decir?. La comida nunca me ha hecho feliz. Ni por muy sibarita que sea. Hay cosas mucho mejores. Siempre recuerdo al Beato, -ya Santo-, Alonso de Orozco que comía dos nueces al día y dormía sobre sarmientos en su etapa de purificación.
Purificación, profetas, manías, comidas y chicas “conocidas”. Nada tiene mucho sentido. Todo es de un absoluto sentido. Pero el devenir corto, el lujo del instante te lleva a estas cosas.
A veces se puede predecir, otras ingeniar, otras calcular, otras verlas venir, pero lo más importante de todo no hace falta que lo diga. Que cada uno encuentre la felicidad con los suyos. Y él que no tiene es porque no lo merece. Y el que miente para tenerlo se quedará sin nada.
Al final se acabó la sangre en tomate.
viernes, 12 de julio de 2013
Misiva presta y encandilada a Don Paco de Lucía, Gran Paisano
Rumba de Estrecho, astilla de barca, sangre de marea de levante espumoso como el vino. Humedad y vendaval en los dedos, como canutos verdes de la Sierra andados por cochinillas de colores.
Grandes aplausos corean al Maestro tarantulero de la vida misma de mi soñada raigambre. Coros de voces que adulan al siniestro, al comillas de Aranjuez, al que no vive aquí. Sino en Mallorca o Maiami.
Me da igual. Pero por qué no me parece ya tan monstruo, por qué no entiendo no vivir en un impás de lodo y cenizas, de vientos, de verde inmaculado entre los terrenos de acero, de puro miedo de cangrena de no poder salir del boquete.
De reír. De encabritarse. De hacer bulerías. Canta niño. Canta. Y dile a sus niñas que vuelvan a tomarse una copa en el bar, a reír con los paisanos, a practicar vicio, a soliviantar una madera delante de cuatro niños.
Paco, Paquito, Paco, Un saludo al más Insigne Hijo de la desdichada tierra de este poeta.
Que ahora mismo, como Tú aprobarías, está de juerga con tu música y le espera una morena de Torres y bellas sustancias de colores. Por eso me quedo con tu ARTE infinito pero aplaco mis intenciones, y acabo, que todo es acabar.
Tira pa cá y llámanos, en los Orígenes siempre está la verdad (aunque no te lo parezca)¡¡¡¡¡¡¡¡
Grandes aplausos corean al Maestro tarantulero de la vida misma de mi soñada raigambre. Coros de voces que adulan al siniestro, al comillas de Aranjuez, al que no vive aquí. Sino en Mallorca o Maiami.
Me da igual. Pero por qué no me parece ya tan monstruo, por qué no entiendo no vivir en un impás de lodo y cenizas, de vientos, de verde inmaculado entre los terrenos de acero, de puro miedo de cangrena de no poder salir del boquete.
De reír. De encabritarse. De hacer bulerías. Canta niño. Canta. Y dile a sus niñas que vuelvan a tomarse una copa en el bar, a reír con los paisanos, a practicar vicio, a soliviantar una madera delante de cuatro niños.
Paco, Paquito, Paco, Un saludo al más Insigne Hijo de la desdichada tierra de este poeta.
Que ahora mismo, como Tú aprobarías, está de juerga con tu música y le espera una morena de Torres y bellas sustancias de colores. Por eso me quedo con tu ARTE infinito pero aplaco mis intenciones, y acabo, que todo es acabar.
Tira pa cá y llámanos, en los Orígenes siempre está la verdad (aunque no te lo parezca)¡¡¡¡¡¡¡¡
lunes, 24 de junio de 2013
Finales.
Un gran violín sucumbe derrotado por unos brazos de cobre fundido. Unas lágrimas. Un llanto débil de socorro con enquistados brillantes negros. Facetas y más facetas de noche. Pequeños trozos con reflejo de Luna, cariño de sangre entre las piernas, cominos al cielo en una feria pasada por agua de mujer.
No salgo nunca. Dicen que esto es una caseta. Un rhythm and blues brutal de sobredosis flamenca de croquetas y masca lenguas. No vamos a mentirnos. Tantas cosas nos hacen felices como cosas hay con ritmo. Un baile. Una cabriola. Un paso. Un roce bien dado. Sobretodo pasos. Muchos, carreras y descoordinación: mucho camino hecho por otros, como digo yo.
Si no te ves con una mano delante y otra detrás detrás de un charco a la noche, revoloteado por pavanas y comido por las ganas de fumar, no viviste la feria. Sin esa lluvia de Junio. Sin esas bendiciones a la Tierra de la Isla Verde, que se esconden tanto y son tan visibles.
Salir y ver niñas vestías de gitana. Volantes en la sombra de los dobladillos del pantalón. Pero no importa una mierda lo que yo quiera. Así lo siento yo. Si importara lo que yo quiero…. qué sería del mundo, cuántas caricias de más y de menos se iban a dar, cómo sería una buena juerga….
Al final fui a la Feria para beberme dos copas y vomitar los zapatos de la gente. Siempre es todo más feo de lo que se pinta con cualquier material. Hipnosis en la Tensión.
No salgo nunca. Dicen que esto es una caseta. Un rhythm and blues brutal de sobredosis flamenca de croquetas y masca lenguas. No vamos a mentirnos. Tantas cosas nos hacen felices como cosas hay con ritmo. Un baile. Una cabriola. Un paso. Un roce bien dado. Sobretodo pasos. Muchos, carreras y descoordinación: mucho camino hecho por otros, como digo yo.
Si no te ves con una mano delante y otra detrás detrás de un charco a la noche, revoloteado por pavanas y comido por las ganas de fumar, no viviste la feria. Sin esa lluvia de Junio. Sin esas bendiciones a la Tierra de la Isla Verde, que se esconden tanto y son tan visibles.
Salir y ver niñas vestías de gitana. Volantes en la sombra de los dobladillos del pantalón. Pero no importa una mierda lo que yo quiera. Así lo siento yo. Si importara lo que yo quiero…. qué sería del mundo, cuántas caricias de más y de menos se iban a dar, cómo sería una buena juerga….
Al final fui a la Feria para beberme dos copas y vomitar los zapatos de la gente. Siempre es todo más feo de lo que se pinta con cualquier material. Hipnosis en la Tensión.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)