domingo, 28 de julio de 2013

Uróboros

Cominos al viento como todos los días. De suma importancia me engaño con mi larga pipa roja de humo denso. Con mis ventanas azules cielo y mar. Y los lunares perdidos de tu espalda. Los sueños se fueron detrás de una imagen ficticia, de un efecto, de una falta de defectos.
Y nace el poeta encadenado al ambiente de mi casa. Hilando, hilvanando, como la araña que crío todos los veranos. Pero mi mente está fija en un desconsuelo, en una resurrección, una falacia más al mundo de las dimensiones virtuales.
Vivimos la verdad más grande dentro del mundo de las pequeñas mentiras. Todos publicamos al instante una figura infusa de nosotros. Todo queda para luego, y lo fue todo hasta llegar al punto de decir “ahora”. Somos pequeños y salvajes y la vez más torpes que nuestros propios habitantes.
Bruto siempre supo dar puñaladas a un saco de gusanos como nosotros a un pozo seco. Siempre una puñalada. Al ciprés y  a la pimienta, al candado y a sus reservas de agua. A todo tipo de arañazos en el escorzo de un cuerpo y una palabra.
Quiero callarme cuando hablo a una imagen casuística. A quién le hablo. A quién le hablas. Qué muerdo. Conciencias, caricias y colas que me dan en la cara como si fueran grandes penes. Penes benditos que dan la vida a la vez que la quitan. Los penes de todas mis vidas. !Tanta Vía Láctea¡. Mucho semen del dulce y del amargo que te enseña a ser un chiflado dirigente.
De forma exacta éso: un chiflado dirigente... "Dirigir una chifladura" siempre fue uno de mis deseos desde que conocí a Fellini.

sábado, 20 de julio de 2013

El volador y las fronteras

Como una trucha en aguas frescas y limpias. Salpicado por las motas negras de las ondas del viento en mi piel de aguas. Llega el verano y abundan los mosquitos, las moscas, abejas y hasta libélulas y alguna chicharra descarriada.
Voy moviendo mi cola de cuerdas por la corriente no lunar de este río de aguas vivas que es esta tierra “surcada”. ¿Cuándo aprenderemos a vivir?. La mosca, el sedal, el cesto. A veces pensamos….no, pensamos cuando nos cazan. Somos vertebrados de aguas calientes o frías.
Parece que la multitud del río piensa cuando se detiene la corriente. Somos seres de poca memoria. Tanto reírnos de tal o cual defecto del prójimo sin ver nunca que ocurre con nuestras aletas. Ni siquiera las piernas sirven para caminar sin saber observar y ser trucha lista.
De la que distingue la mosca por bien que haya sido tejida por el pescador.
Una mosca, demasiados hilos y sólo suena una música. Me gustaría que mis congéneres no fueran peces, ni moscas ni chicharras. Pero es tan fuerte la corriente como lo fue siempre. Y los misterios de la superficie indescifrables para un pobre carángido, un salmónido o una simple doncella.
Ven al hemisferio derecho del cerebro, toca la cualidad Delta en armas de tomar, -que se te agarrarán para echarte abajo-.
Hoy tampoco pesqué ninguna mosca. Sólo sé cantar a la superficie cuando aparece un pez volador. Y salir al mar, hace divertidos movimientos que me marean.
Estoy estudiando y tengo intención de solucionarlo. Me tiraré a las olas a ver que me enseñan, prefiero la asfixia por sal a la asfixia por aire. Y el volador parece una presa importante.

Hay que ser feliz.

Un día me encontré en un callejón ruinoso, oscuro e incómodo. Había allí un restaurante pequeñito. Ahora no recuerdo si esto me pasó en Roma o aquí en mi Tierra. Se pasaba por una cocina bastante limpia a un patio posterior donde unos palets en las paredes hacían de asiento a unos tiestos. Unas bombillas dislocadas abrían un tragaluz elegante en aquel patio de adoquines -no recuerdo si de piedra o de mampostería.
Un camarera canijita y pequeña, sin acento a pesar de parecer extranjera, servía las 7 o 9 mesas. Un señor largo y concentrado daba vueltas recogiendo los platos aunque se intuyera de pleno que era el propietario. Una señora ancha y poco discreta estaba a los fogones dando voces, y una venezolana que hacía de pinche iba fregando.
Es evidente que no tenía mucha lotería ganadora.
Llegué confuso, un poco perdido por la ciudad. Con ganas de comer, comido de sustancias estupefacientes. “Un vino, Cati, un blanco cualquiera” Mi italiano es regular también y con los paisanos tampoco me hayo. Ya dicen, no hay profeta en su tierra. Menos en su familia, digo yo.
Los profetas son cosa curiosa. No tiene ninguna gracia saber el futuro aún cuando sea para bien. ¿Quién podría decir?. La comida nunca me ha hecho feliz. Ni por muy sibarita que sea. Hay cosas mucho mejores. Siempre recuerdo al Beato, -ya Santo-, Alonso de Orozco que comía dos nueces al día y dormía sobre sarmientos en su etapa de purificación.
Purificación, profetas, manías, comidas y chicas “conocidas”. Nada tiene mucho sentido. Todo es de un absoluto sentido. Pero el devenir corto, el lujo del instante te lleva a estas cosas.
A veces se puede predecir, otras ingeniar, otras calcular, otras verlas venir, pero lo más importante de todo no hace falta que lo diga. Que cada uno encuentre la felicidad con los suyos. Y él que no tiene es porque no lo merece. Y el que miente para tenerlo se quedará sin nada.
Al final se acabó la sangre en tomate.

viernes, 12 de julio de 2013

Misiva presta y encandilada a Don Paco de Lucía, Gran Paisano

Rumba de Estrecho, astilla de barca, sangre de marea de levante espumoso como el vino. Humedad y vendaval en los dedos, como canutos verdes de la Sierra andados por cochinillas de colores.
Grandes aplausos corean al Maestro tarantulero de la vida misma de mi soñada raigambre. Coros de voces que adulan al siniestro, al comillas de Aranjuez, al que no vive aquí. Sino en Mallorca o Maiami.
Me da igual. Pero por qué no me parece ya tan monstruo, por qué no entiendo no vivir en un impás de lodo y cenizas, de vientos, de verde inmaculado entre los terrenos de acero, de puro miedo de cangrena de no poder salir del boquete.
De reír. De encabritarse. De hacer bulerías. Canta niño. Canta.  Y dile a sus niñas que vuelvan a tomarse una copa en el bar, a reír con los paisanos, a practicar vicio, a soliviantar una madera delante de cuatro niños.
Paco, Paquito, Paco, Un saludo al más Insigne Hijo de la desdichada tierra de este poeta.
Que ahora mismo, como Tú aprobarías, está de juerga con tu música y le espera una morena de Torres y bellas sustancias de colores. Por eso me quedo con tu ARTE infinito pero aplaco mis intenciones, y acabo, que todo es acabar.
Tira pa cá y llámanos, en los Orígenes siempre está la verdad (aunque no te lo parezca)¡¡¡¡¡¡¡¡

lunes, 24 de junio de 2013

Finales.

Un gran violín sucumbe derrotado por unos brazos de cobre fundido. Unas lágrimas. Un llanto débil de socorro con enquistados brillantes negros. Facetas y más facetas de noche. Pequeños trozos con reflejo de Luna, cariño de sangre entre las piernas, cominos al cielo en una feria pasada por agua de mujer.
No salgo nunca. Dicen que esto es una caseta. Un rhythm and blues brutal de sobredosis flamenca de croquetas y masca lenguas. No vamos a mentirnos. Tantas cosas nos hacen felices como cosas hay con ritmo. Un baile. Una cabriola. Un paso. Un roce bien dado. Sobretodo pasos. Muchos, carreras y descoordinación: mucho camino hecho por otros, como digo yo.
Si no te ves con una mano delante y otra detrás detrás de un charco a la noche, revoloteado por pavanas y comido por  las ganas de fumar, no viviste la feria. Sin esa lluvia de Junio. Sin esas bendiciones a la Tierra de la Isla Verde, que se esconden tanto y son tan visibles.
Salir y ver niñas vestías de gitana. Volantes en la sombra de los dobladillos del pantalón. Pero no importa una mierda lo que yo quiera. Así lo siento yo. Si importara lo que yo quiero…. qué sería del mundo, cuántas caricias de más y de menos se iban a dar, cómo sería una buena juerga….

Al final fui a la Feria para beberme dos copas y vomitar los zapatos de la gente. Siempre es todo más feo de lo que se pinta con cualquier material. Hipnosis en la Tensión.

miércoles, 19 de junio de 2013

Roces

Sobornando rimas con cadencia de barrancos, aupado, como mi gata, al pretil de la terraza. Quise ser perro y no lo conseguí. También lobo. E incluso oso. Pero siempre el equilibrio, el dominio del momento angular, la caída, el salto, la vista.
Me cuido bien el bigote, nunca me afeito. Dicen que es un elemento de tacto importante. Así también lo creo yo. Quise dejármelo largo, luego en perilla, con nociones de ingravidez… Pero he notado que el mejor tacto es la corta distancia.
El roce de vello con piel y saliva. Toda una bendición negada al común de las mortales, cuando se niega, por torpeza del sujeto. Nunca un beso en la nariz por equívoco. Ningún consorcio que no deba firmarse de inmediato.
Me han caído besos del cielo al saltar de una mata a un rastrojo con un simple cruce de ojos, han volado al vacío cientos de miles, como los gatos. He tenido besos domados, redomados, expertos, circunspectos. He tenido todos los argumentos para dar más de uno.
Ahora, aquí, al borde de salir de viaje sin moverme de dimensión, en un solo arriba o abajo, mientras mi vista se delecta con los minúsculos seres del inframundo de mi ático, con las pulgas y los guiños al azul del cielo. Ahora, no tengo tacto, pero, ¿lo quiero?. Quiero un mundo perfecto, porque estoy seguro que puedo realizarlo. Quiero una mentira que sea una de mis verdades y que tenga sentidos.
¿El celo? El celo es poner miramiento en las cosas. ¿En celo?. No. Estamos en Feria y estoy en mi casa disfrutando un Ribera de los líquidos, -tampoco estoy para santos… Quiero saltar, quiero caer, quiero ver.
Saltar puedo, ver veo, caer, siempre en la misma cuenta corriente. Quiero créditos.
La corriente es tan importante como los gatos y como el crédito. Voy a seguir cayendo de pie, sólo espero que no pase un arroyo por debajo y que no me persiga ningún banquero.

miércoles, 12 de junio de 2013

Estrellas latentes

Una canción de alta cuna sonaba en la habitación entonada por una ama de cría singular. Gruesa, dicharachera y beoda. Nadie conocía el por qué aquellos padres de importancia hubieran dado a la niña tanto consentimiento, tanta naturalidad.
No es para menos decir esto, pues se llamaba Agustina Hera Bartolomé Cosío. Al principio todos en el pueblo dudaban de la decisión que habían tomado los patronos del pueblo - se puede decir- en cuanto a la educación de su hija.
Este trato comenzó cuando Adriana tenía seis meses. Por aquel entonces Agustina había parido hace poco y en principio le daría el pecho a la criatura para que a su hermosa madre -muy vigente con respecto a su marido- no se le cayeran las tetas.
Adriana comenzó mamando la leche de Agustina y era dulce como la miel, recordaba ella, ya más tarde, que sabía distinguir el sabor de la leche materna. Quizás por no haber mamado de su madre, quizás porque tenía los recuerdos “despiertos”, quizás porque tenía los pies muy en la tierra desde pequeña.
Tras los primeros años, que fueron varios, Adriana comenzó a tener una amistad sincera con su ama. Primero desde la infancia como una niña que encontraba dulzura y viveza en Agustina. Una comprensión particular ya que Agustina la sentía como su propia hija y siempre, siempre, hacía por entender sus pequeñeces, sus grandezas, sus caprichos.
Los padres de Adriana eran por supuesto muy solícitos, cercanos a su hija y comprometidos pero se creo una cierta complicidad entre la niña y Agustina. Ella era cálida, fértil, un poco atontada en la fortuna de sus rápidas palabras llevadas por el vino. No era una mujer de su tiempo. O quizás sí. (¿Sabemos cómo han sido las mujeres de muchos tiempos? Como estudiante de antropología puedo decir que muy poco.)
Esa complicidad se desarrolló. Cualquier niña hubiera sucumbido ante aquel carácter, la hubiera marcado de por vida en su más interno yo. Pero los padres de Adriana siempre notaron que aquella criatura -como listos Señores que eran- gozaba de una independencia casi sobrenatural.
Así, habían pasado 16 años y Agustina seguía yendo por casa de los padres de Adriana a hacerle el cuarto,  el almuerzo y un sándwich por las noches. A Agustina no le importaba, incluso ponía horarios en casa para que su trabajo fuera como la seda.
Aquella noche, era un quince de junio, Adriana estaba intranquila. Saldría aquella noche a casa de unos vecinos y Agustina, más que su Madre, sabía que algo se cocía: el primer chico de Adriana.
Agustina se acercó mientras ella buscaba ropa en el vestidor. Estaba aquel día repleta de cosas, Agustina. En cierto modo todo el día había estado flotando. No se había dado cuenta hasta aquel momento. Mientras cocinaba, cuando planchó o cuando estuvo arreglando el baño de Adriana. Desde que notó la Tierra bajo los pies al asomarse a su casa con porche frente a la playa (en aquellos tiempos era más fácil tenerla).
“En Punta Paloma sólo hay un chico para ti, Adriana -le dijo-. No le des lo que le darías a cualquiera. Y da siempre sólo lo que te salga del corazón” Adriana pensó un momento y le dijo: “Mi amor sólo es mío y es todo tuyo, Hera”.
Agustina sintió un frío en los brazos y supo que nunca habría de preocuparse por su niña. “Ella iría a un único sitio. Ya era una gran mujer, había visto las mentiras y verdades de cada uno de sus comunes, estaba demasiado cerca y a la vez demasiado lejos”

domingo, 9 de junio de 2013

Vacaciones pagadas. Comidas de lobos.

No hacemos más que perdernos hasta que a los niños les entra hambre. Siempre suele ser así. Ha solido. Ahijados, nietos, sobrinos, la niñez nos salva a todos de la derrota, siempre nos devuelve la sonrisa, encanta el oído y te eleva hasta casi estallar a veces en: “Eres lo más bonito que hay”. “…lo que yo más quiero en el mundo”.
El apetito de los enanos y de las enanas. Las carencias que al instante son llantos, gritos o pataletas que terminan siempre por convencerte. A la niñez todos prestamos tributo, todos damos pábulo, todos damos tiempo y multitud de esperanzas y respetos.
Hay necios que no. No saben que es un préstamo del cielo lo que nos regalan esos años, lo que nos propinan esos locos bajitos. Sus enormes inteligencias, su puro cariño, sus sonrisas, sus picardías, sus ingenios, su abultada madurez.
Yo tengo una loca bajita y un chiquitín parrandero, dichosos frutos de mis hermanos mayores. La chiquitilla ya canta en francés e inglés, y el parrandas tiene un año y pico y parece que tiene tres, -es un nene herculino al que me he preocupado de comprarle sus camisetas de superhéroes. Ella es tan perfecta, ya, que una camiseta de superhéroe le quedaría mal. Y el chico porque aún no habla.
También yo soy su tío, - de los dos-, así que no sé si contarán mis percepciones por objetivo en el mundo de las metáforas que pretendo ser siempre.
A todos nos parecen siempre los más bellos, sólo son tantas cosas olvidadas, tanta naturalidad que se nos escapó y surge en muecas en nuestras caras de babosos cuando te sueltan esa coma o ese punto o esa palabra inmejorable. Cuando tienen más pausa que la mejor alma o más prisa que el mayor ego.
¿Conseguirlo todo, conseguir unas vacaciones pagadas?. ¿Las vacaciones más lujosas?. Disfrutar de la familia y de estos seres que lo tienen todo por decir. En los que para colmo queremos reflejarnos, sangre de sangre, y son siempre superiores, más bellos, más elocuentes en su inocencia que la inteligencia más taimada.
Si no perdiéramos tantas cosas, que formidable enemigo sería nuestro mundo del que ahora es. Yo, sin esforzarme, os recordaré así cada día de vuestras vidas.
Intentando que sigáis siendo así por toda vuestra existencia. Os lo debo. Nos lo debemos. Os lo deben vuestros padres y abuelos. Bendita libertad y bendito cariño y bendita generación. Benditos niños¡¡

martes, 4 de junio de 2013

¿Almas gemelas?

Cargado del cansancio de toser
Margaritas en mis continuas subidas y bajadas
por escaleras de peldaños irregulares.
Una cerveza, otra cerveza, otro cigarrillo,
Un soliloquio locuaz y hasta blasfemo
Que se expande por el aire de los portales.
Pierdo el paso y metódico vuelvo
Atrás la cuenta hasta un principio sin sospecha.
Medias perchas y armarios enteros vestidos
Con bellísimos brocados de Loui Vuitton.
Nunca soñé con el lujo, él me persiguió,
de largo y con valentía, por los caminos más ausentes.
Siempre encontrando nuevos árboles del destino,
Prendado una y otra vez de aquella u otra flor,
De tantas flores… ,y el azuquillar de los sabios,
Y las carreras en las medias, y los senderos perdidos.
Media percha, así me encuentro, señores lectores,
En un trayecto sin barandas ni bordas
Que me ayuden a no caer en un Océano
En el que parece que me encuentro indigno vestido.
Para cuando llegue la otra parte de la percha
Lo mismo ya me quité la vida por aburrimiento,
O por destreza.

viernes, 31 de mayo de 2013

Por Amor lo llamaron list@

¿Es un vicio tener lujos? Porque está claro que tener vicios es un lujo. ¿Mucho para pocos, todos para muchos? Es una pregunta bastante elocuente. ¿Prefieres ver ratas “muertas” o tocar la flauta?.
La sangre es la vida, la que corre, la que se derrama, pero no la que se enjundia y se la toma a poco. Ni una gota de ese bello liquido es gratuita. Prueba a cortarte.
¿Suturas?. Como decía uno: “No te molestes, el dolor sólo es la debilidad saliendo de tu cuerpo”. ¿Muchos con dolor y poco dolor para muchos?
Yo pienso que la solidaridad es prima hermana de la educación. Y la empatía, el color y el calor del ser humano. Lo que nos hace serlo en mayor medida. Las tres son fundamentales si quieres llevar un camino medio bueno en esta vida.
No rías cuando no debas. No sustituyas repartir amor por medirlo. Es lo que nos ha llevado a estas situaciones. La única condena que nos merecemos es amar. También es la mejor.
Muchos creen que se hace a una persona concreta, a los que están cerca o a los que te ayudan a pasar momentos buenos. Es de una miopía absoluta.
¿Qué piensan ustedes que hacen aquí? ¿Para qué están? ¿Dónde irán a parar?. Para mí -sin soberbias- éstas son preguntas de fácil solución, porque he estado desnudo, solo en el mundo, mudo, podrido, descuartizado, muerto.
Los santos que se proponían al martirio sabían también de estas cuestiones -yo he leido algunas de sus biografías. Pero a mi modo de ver también eran miopes -sólo por cuestiones culturales que a muchos los llevaron a donde no querían ir.
¿Existe el cielo? ¿Existe el infierno? Pues tengo una idea precisa de lo que es el cielo para mí en esta Tierra: donde están las estrellas cuando tengo una buena compañía. Seguramente el otro cielo sea igual.
El Mundo de la Almas que decía Platón.
Es curioso que en tantísimos años de vida del hombre nadie haya superado al que decían “ancho”. Nos acercamos a él con los años los que tenemos tiempo, respeto y suerte. Los que sabemos a qué se juega en este contubernio.
No nos hace nada especiales, solemos ser los más torpes al saber que sólo hay un camino, que ninguna de nuestras cosas tiene consuelo. Que como decía Augusto al morir: sólo venimos a hacer un papel.
Para algunos pintado, para otros roto, para otros revelador, para otros confuso.
Todos en resumen venimos a ser almas, no duden que sé de lo que hablo. La clave está en la condena. Sepan elegirla.

lunes, 27 de mayo de 2013

La soberbia de las culturas, las olvidadas y el acto de fe

Siempre el mío es el mejor juego. No importa cómo se juegue, implique sufrimiento, carencias, dolores, sea o no artístico, político, agradable, zafio o ruin. Lo único que importa es que mi juego sea el mejor, “es el que yo prefiero”, es mi juego, con normalidad viene de padres a hijos como con los hinchas de fútbol.
Muchas patadas para sacar un astro a una zona desconocida extra- Universal. Defensores, Porteros, Capitanes, y Señores de Campo. Diestros Lanzadores (los últimos) y Hombres Veloces. Así, más o menos, se baten dos países o hinchadas o religiones o sociedades para lanzar uno de sus astros a la zona extra- Universal. (¿Quizá esa zona sea parte de la Eternidad?).
El fútbol como todo es una buena patraña para hablar el lenguaje de las metáforas. El futbol, ese gran aliado cultural que diríamos los europeos…los padres fundadores de la “estupenda” modernidad, posmodernidad dicen otros, yo lo llamaría precaducidad. Pero a casi cualquier tiempo. Es de lógica.
Pues eso, antes, exportábamos de todo. Éramos, los europeos, una gran potencia del pensar humano, aún la mayoría de los cimientos son europeos desde la Ruta de la Seda -de tiempos de Alejandro-, a la cansada África colonial, al desgraciado Copag Ñam y al frío Washington.
No hay aborigen que no haya oído hablar de un señorito crucificado cuya madre era una Santa y que además “para ser divino” ni follaba. Y que era el que mejor jugaba. Él que jugaba el mejor juego. Con las mejores reglas, más sofisticado, perfecto y divino. Moralmente superior.
Muchas culturas han tragado con esta monserga. Otras han hecho lo propio con sus creencias heredadas de los sabios de sus tierras que tuvieron intelecciones “divinas” llamémosle. Tales como Sócrates, Siddharta, Confucio, Mahoma……
Todo el mundo siempre quiere que tú creas lo que creían sus padres o sus abuelos a más tardar. Y es como con el futbol. Son capaces de agredirte en un derby determinado. Todos conocen de ciudades con ejemplos de civismo, de hinchadas honradas y tolerantes, pero vaya, es porque ya superaron su periodo de profundo in civismo. Y no sé si podrían involucionar.
Llámese Yihad, Cruzada, Catecismo, Catetismo. Sí Catetismo. Desde el primer Imán de la más bella Mezquita del Cairo hasta el Cardenal Electo de Roma Papá Paquito, desde el Dalai Lama, o cualquier sabio que se diga que defienda una religión en el planeta hoy es un cínico.
Existe una experiencia de Dios, una experiencia del Espacio y el Tiempo, un acto de fe, para algunos, cosa que yo no considero Religión; existe una relación desde que el hombre es hombre con la existencia, la energía y su atemporalidad que unos llaman religión, otros espiritualidad, otros poética del mundo físico de un desquiciado ideario antiguo; y que únicamente debería unirnos.
Cada uno a su modo. Unos dicen Corán, otros claman por la Biblia o responden con el Mahabarata, unos invocan a Kukulkan y otros ven las hadas y gnomos que habitan en los árboles y grandes héroes que salvan al hombre de los terribles entuertos generacionales de continuo.
Existen principios y finales. Ahora estamos más cerca de un final que de un principio. Yo, como todos, soy incapaz de creer con sentido común en ninguna Religión a pies juntillas. Comparto millones de cosas con ellas, como todos, o casi todos, también. Pero no creo que haya que hacerles, como realidad Cultural, el más mínimo caso. Mírense Ustedes y miren a sus seres queridos. Y si pueden miren el cielo, cuánto más alto mejor. Sean claros y límpidos. Verán que ustedes son Dios. Pero no un Dios soberbio como el de las Culturas. Verán que son paz y armonía y naturaleza. Quizás deban hacer un escorzo pero conocerán el camino de pleno.
Demasiados años hacen demasiadas malas costumbres del ateo al inculto, al pobre, al recto creyente en los que no son sus principios, o le son prestados. Experimenten, y no crean nada, ni en lo que yo digo.

viernes, 24 de mayo de 2013

La Ciudadanía Estrellada

  Hoy o eres un Galileo o no eres nadie. Si no te ataca la iglesia o las instituciones o cumples con la sodomía de meterte el dedo en el culo para chuparlo. Hoy si encuentras petróleo, hoy si dices verdades, hoy todo se resume en un jamás. Y me explico.
  Hoy la censura es predominio. Hoy la censura es cortesía. Hoy la censura es un ingenio que consiste en la sobredosis de morfina sin caducidad que significa el universo de la información. Para que haya suficientes mentes que se vean en otra y vean en esa otra una verdad, o algo especial, o auténtico…es casi imposible. (Y yo sólo me postulo para emperador de mi casa)
  Hoy todos somos nadie, gracias al divino. Has de superar obstáculos importantes, has de ser vilipendiado y jodido por todos….y es qué es normal¡¡
  Sin conocer el sabor a mierda cómo saber en qué culo meterse, sin ser insultado cómo alzar tus virtudes en la pugna, sin ser asqueado por los que te importan, sin ser golpeado como un coral por la enorme marea. Nunca conocerás la dicha sin “removerte“. Es decir, sin moverte, parar de golpe y luego echar tripas.
   El Mundo hoy como siempre es ingrato. Nada se cose sin hacer antes un buen hilo. Y hoy hay tantos hilos…!! Antes por ejemplo, un trililero vivía en su pueblo y conocía a seis mozas posibles. Y las conocía posibles desde que tenía 6 hasta los quince que la casaban con el susodicho. No tenía una información ilimitada de la cantidad y cualidad de mozas que había en la región. Ni de qué posible fortuna podría esperarlo aquí o acullá con las virtudes que podía tener y que también conocía- como hoy- de forma muy parcial.
  Nuestro trililero ni siquiera sabía de facto qué ocurría en otros países, con mucha probabilidad no sabía con exactitud ni qué le gobernaba, ni quién decía por él muchas cosas -que ahora decimos cada uno- que lo definían, que lo hacían ser el hombre que él es. Muchas de sus ideas estaban basadas en murales o literalmente en cuentos de viejas.
  Pero hay está la interesante paradoja. El hombre/mujer sigue siendo igual con mucha información que con muy poca. Lo que explica lo torpe que somos y eso de golpearse siete veces con la misma piedra.
  La sobredosis de estímulos que dicen muchos. Nuestro trililero tiene ahora 900 millones de mozas. ¿Cómo decidirse el pobre? Pues como casi todo lo que hacemos, por defecto y por impulso.
  La que sea más fácil, la que esté más cerca, la que me someta a menos presión, la que se conjunte mejor conmigo. En la sociedad moderna, Sociedad del Bienestar -Sociedad de la Comodidad, diría yo-., todo se hace, desde lo más grande hasta lo más pequeño, por ahorro de fuerzas y por impulso, desde la ingeniería a la comida pasando por dónde quieran.
  Nosotros nunca esculpiríamos el lado trasero de las efigies del frontal de ningún templo. Lo que no se ve, hoy, no importa una mierda de perro. Y lo que se ve -ahí está- importa otra mierda de perro, porque vemos tantas cosas diarias que somos incapaces de decidir entre los 900 millones de mozas..!!
  Así, díganme Ustedes si no sería lo mejor mirar por un largo monóculo que filtrase para que no tuviéramos que olvidar nosotros de forma semiinconsciente. El termino medio??,… el termino medio, hoy, está en las estrellas.

martes, 21 de mayo de 2013

Las puertas de la percepción. A Ray Manzarek

El infinito del punto fijo de una perspectiva. Eso es una puerta. Se abren candados o cerraduras simples, al tacto o al oído. Toda puerta guarda algo, un arcano matemático al renacimiento, una tragedia circunscrita al pasado o al futuro, toda puerta es un engaño dado que tenemos más que visto que todo es un engaño.
Lo único que no miente es el pulso. Hasta ahí llegamos¡
Existen multitud de personas que son de umbral, los umbrales son lugares muy reconfortantes. Repletos de carteles de bienvenida o de cabezas cortadas. Pueden tener anchas cornisas o brocados celestiales, en cualquier caso suelen anunciar a dónde se llega y los dispendios que puedan hacer contigo.
Las personas son muy amables en los umbrales, cuando entras en casa ya…..se ve qué pie calza cada uno. Si son sandalias, calzado de cuero cerrado o unas simples pantuflas llenas de mierda de perro. Tampoco eso dice mucho. Cómo los umbrales.
Pero las puertas sí. Las puertas se cruzan y se revelan cosas. Y se guardan. Y se esconden. Y se pertrechan. Hasta se estremecen. Hay de todo.
Normalmente yo abro o me abren de media unas 200 puertas al día. Llevo “manojos” de llaves para ir accediendo a las diversas puertas. ¿Cuántas puertas puede haber en una ciudad?. Puertas en la calle, entre habitaciones, puertas a habitáculos, puertecillas, alacenas….puertas de hogar…, creo que cada vez soy más experto en cruzar puertas.
Las puertas que más revelan también suelen ser las más pequeñas, no me pregunten por qué, pero es así.
En la puertas estandarizadas de contadores existen tres especies predominantes de habitantes. La salamandra -suele haber una-, la araña -puede haber varias-, y la cucaracha -cadáveres, varias o muchas, dos son una lindeza, ajajaja-.
No sé si debería resaltar las metáforas que se deducen de estos animales, porque son muchas.
Pero cada vez descubro más que tras todas las puertas se esconde lo mismo. Siempre he adorado a las arañas -sigo pensando de forma inocente, o no, que son ellas quienes tejen el destino; y son muy elegantes-. Mataba salamandras con un tira-chinas de tablas cuando era un niño inocente que no vivía una espiritualidad plena -ahora no me gusta que me toquen la mano pero las respeto. Pobres “Afortunadas” Brujas de otros tiempos que eran asociadas a ellas.
Y la cucaracha….la cucaracha, ya saben, es indestructible y se alimenta de las más baja estofa de las podredumbres. Es muy parecida al ser humano y es muy parecida al ser humano combinado con los otros dos. Araña, salamandra y cucaracha juntas son tres habitantes del planeta que nos sintetizan de alguna manera.
Entonces cruzo puertas y veo proporciones de cucaracha, de araña, de salamandra. Combinaciones múltiples sin mucha extrapolación no ambiental. Y además noto ese paso al mundo ánimo-espiritual de estos seres. Es muy entretenido y a la vez muy interesante.
Nada está vacío pero fuera del trabajo no hablo de nada de lo que veo, personal, -más allá del análisis morfopoético de mí mismo también- en casa de los particulares. Eso es secreto profesional y les harían VER mucho más de lo que dicen mis queridas alimañas ;-)